Entre que tu cliente compra y recibe el paquete pasan varios días en los que la única voz que oye es la de los emails de seguimiento. Los enviamos nosotros, pero hablan por ti: en Experiencia decides exactamente qué dicen y cómo se ven.
Los cuatro correos
Pedido en preparación: cuando empezamos a empaquetarlo en el almacén.
Pedido enviado: cuando sale del almacén, con su número de seguimiento.
Pedido entregado: cuando el transportista confirma la entrega.
Devolución solicitada: cuando tu cliente pide una devolución, con su etiqueta.
Cada uno se puede pausar si prefieres no enviarlo. Ojo con pausar el de enviado: es el que más ansiedad quita al comprador y el que menos «¿dónde está mi pedido?» te deja en el buzón.
La identidad, una vez
Arriba defines lo que comparten todos: tu logo y su posición, el nombre del remitente que aparece en la bandeja de entrada de tu cliente, tu color de marca para la cabecera y el color de los botones.

Estos ajustes se comparten con el portal de devoluciones, así que configurándolos una vez te queda todo el recorrido a juego.
El contenido de cada correo
Cada email tiene su propio editor con asunto, titular, mensaje y texto del botón, y una vista previa en vivo al lado que se actualiza mientras escribes.

Variables
Puedes insertar datos del pedido escribiéndolos entre llaves: {{customerName}}, {{orderNumber}}, {{trackingNumber}}, {{carrierName}}, {{brandName}}… El propio editor tiene un desplegable con todas las disponibles para ese correo.
Escribe siempre pensando en el peor caso: si una variable se queda vacía, la frase tiene que seguir teniendo sentido. «Hola, {{customerName}}» funciona; «Tu pedido de {{customerName}} para {{customerName}}» ya no.
El bloque de productos
Con {{products}} insertas la tarjeta con los artículos del pedido, con foto, SKU y precio. Es lo que hace que el email parezca de una tienda de verdad y no un aviso automático.
Pruébalo antes de publicarlo
El botón Enviar prueba te manda ese correo exacto a la dirección que le digas, con datos de ejemplo. Míralo en el móvil: es donde lo va a abrir la mayoría de tus clientes.
Consejos que funcionan
Escribe como escribirías en tu tienda. Si tuteas allí, tutea aquí.
El asunto se lee en una línea en el móvil: pon lo importante al principio.
No prometas plazos que no controlas («llega mañana»); di lo que sabes seguro.
Ofrece salida: una línea invitando a responder al correo vale más que cinco enlaces.
Preguntas frecuentes
¿Desde qué dirección salen?
Los enviamos desde nuestra infraestructura, pero con el nombre de remitente que configures, para que en la bandeja de tu cliente aparezca tu marca.
¿Puedo tener idiomas distintos?
Los emails usan el idioma del pedido cuando tu tienda nos lo indica. El texto que escribas es el que se envía tal cual, así que si vendes en varios países, escríbelo pensando en tu público principal.
Si pauso un correo, ¿mi cliente se queda sin información?
Le seguirá llegando la que mande tu tienda, si la tienes configurada. Lo que se pierde es el seguimiento del envío, que es justo lo que él quiere saber.
¿Quieres que le echemos un ojo a tus textos antes de activarlos? Escríbenos desde el chat del panel.