El coste logístico de un ecommerce no es lo que te cobra la mensajería. Es la suma de todo lo que pasa desde que la mercancía entra por la puerta hasta que el pedido llega al cliente (y a veces vuelve): recepción, almacenaje, preparación, embalaje, transporte, devoluciones y las horas que tu equipo dedica a apagar fuegos. La cifra que te sirve para decidir es una sola: coste logístico total por pedido.
Para una tienda que envía en España con pedidos pequeños, ese número suele moverse, de forma orientativa, entre 5 y 9 euros por pedido con el transporte incluido. Dónde caes dentro de ese rango depende de tu volumen, del tamaño de tus cajas y, sobre todo, de cuántos costes estás dejando fuera del cálculo sin darte cuenta. Abajo tienes cómo calcularlo bien, un ejemplo con números y cómo comparar tarifas de operadores sin llevarte sustos en la primera factura.
Qué partidas componen el coste logístico
Recepción de mercancía
Descargar, contar bultos, comprobar referencias contra el albarán, etiquetar lo que llega sin código de barras y ubicarlo. Parece poca cosa, pero una entrada mal validada es el origen de la mitad de los problemas que ves semanas después: una talla M registrada como L, un pedido que sale incompleto, stock que dice que hay y no hay.
Almacenaje
Se cobra por palet, por ubicación, por metro cúbico o por unidad. Ningún modelo es mejor en abstracto: por palet da previsibilidad si tu mercancía llega paletizada y rota de forma estable; por ubicación encaja con catálogos de muchas referencias pequeñas. Lo que sí es universal es que el stock parado cuesta. Si tienes dos palets de una colección que no se mueve desde hace seis meses, los pagas cada mes aunque la tarifa parezca baja. Si quieres profundizar en este modelo, aquí explicamos cómo funciona el almacenamiento por palet para ecommerce.
Preparación (pick and pack)
Recoger los productos, comprobarlos, meterlos en caja o sobre, añadir lo que toque, cerrar y etiquetar. Aquí se concentra buena parte del coste variable. Lo que más lo mueve: unidades por pedido, número de referencias distintas, fragilidad y personalización. No cuesta lo mismo preparar una camiseta en un sobre que seis productos con caja regalo y nota escrita.
Packaging
Separa siempre el material (cartón, relleno, cinta) de la manipulación (el tiempo de ponerlo). Y ten en cuenta que la caja decide parte del precio del transporte: una caja sobredimensionada puede hacer que pagues por peso volumétrico en lugar de por peso real. Al revés, recortar protección sin criterio sube las roturas y las reposiciones.
Transporte
Suele ser la partida más grande del pedido. Varía con destino, peso, dimensiones y servicio, y tiene recargos que no aparecen en la tarifa de portada: Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla, reexpediciones, cambios de dirección, segundos intentos. El envío más barato no es el más rentable si genera reclamaciones de dónde está mi pedido o reenvíos.
Devoluciones
Recibir el paquete, inspeccionarlo, decidir si vuelve a stock, a revisión o a merma, y reintegrarlo al inventario. Si esto se queda en una esquina acumulando cajas, tu stock deja de ser fiable y el reembolso se retrasa.
Los costes que no aparecen en ninguna factura
Si preparas tú los pedidos, estos existen aunque no los veas: alquiler proporcional del espacio, salarios, horas extra en campañas, software, impresora de etiquetas, seguros y, el más olvidado, tu propio tiempo. Si pasas diez horas a la semana persiguiendo stock, peleándote con una incidencia de transporte o corrigiendo direcciones, eso tiene un coste. Y un coste de oportunidad: son horas que no dedicas a producto ni a vender.
Cómo calcular tu coste por pedido
La fórmula es sencilla:
Coste logístico por pedido = (recepción + almacenaje + preparación + packaging + transporte + devoluciones + incidencias + costes internos) / pedidos enviados en el mismo periodo
Tres reglas para que el número no te engañe:
- Usa un periodo de tres meses. Un solo mes se distorsiona con una campaña, una reposición grande o un mes flojo.
- Separa fijos y variables. El alquiler y los salarios de estructura se pagan aunque bajen las ventas; el material, la preparación y el transporte crecen con cada pedido. Con pocos pedidos, los fijos disparan el coste unitario.
- No te quedes con la media global. Segmenta por canal, zona y tipo de cesta. Una promoción de packs sube el coste de preparación pero puede mejorar el margen por envío si mete más unidades en la misma caja.
Ejemplo con números: tienda de 600 pedidos al mes
Una tienda de cosmética envía 600 pedidos al mes, con una media de 1,2 unidades por pedido, ocupa unos 4 palets de stock, recibe 2 palets de mercancía al mes y tiene un 5 % de devoluciones. Las cifras de la operación interna son orientativas; las de la externalizada usan las tarifas públicas de Furgox, sin IVA.
Preparándolo en casa (orientativo):
- Una persona a media jornada: 1.100 €
- Parte del local dedicada a stock y mesa de empaquetado: 400 €
- Cajas, relleno, cinta y etiquetas: 300 €
- Software e impresora: 60 €
- Transporte con tarifa de tienda pequeña, unos 4,20 € por envío: 2.520 €
Total: 4.380 €, unos 7,30 € por pedido. Y sin contar tus horas ni las horas extra cuando una campaña te duplica los pedidos un martes.
Externalizado:
- Almacenaje: 4 palets × 22,50 € = 90 €
- Preparación: 600 × 1,80 € = 1.080 €
- Unidades extra: 120 × 0,20 € = 24 €
- Entrada de mercancía: 2 palets × 6,50 € = 13 €
- Envío nacional con tarifa media orientativa de 3,29 €: 1.974 €
- Devoluciones: 30 × 1,80 € = 54 €
Total: 3.235 €, unos 5,40 € por pedido, a lo que habría que sumar el material de embalaje si no lo incluye tu acuerdo. La diferencia principal no está en la preparación, sino en el transporte: un operador que mueve volumen de muchas tiendas negocia tarifas que una tienda de 600 pedidos no consigue sola. Si quieres hacer este mismo cálculo con más detalle para tu caso, tienes el desglose de cuánto cuesta un almacén propio para ecommerce.



